ICRONO — Diagnóstico de un proceso
Qué pasa cuando escribe
Contesto yo, Gustavo Santana, en menos de 24 horas laborables. La primera llamada dura treinta minutos y sirve para elegir qué proceso miramos: no es una presentación comercial y no hay que preparar nada.
El diagnóstico son dos sesiones. En la primera contamos el proceso tarea a tarea: cuántas veces se hace a la semana y cuántos minutos cuesta cada vez. En la segunda se suman las horas y se enseña qué parte puede cerrarse sola. Las horas las contamos nosotros; el coste hora lo pone usted, porque es el único dato que no nos corresponde inventar.
Qué se lleva, escriba o no después
El censo de horas de ese proceso, con el método a la vista: qué se contó, cómo y durante cuánto tiempo. Si prefiere hacer la cuenta usted primero, la calculadora de horas hace lo mismo sin hablar con nadie, y la plantilla del censo se descarga sin dejar el correo. El método completo está publicado, paso a paso, para que pueda juzgarlo antes de llamarnos.
Qué no es esto
No es un informe con recomendaciones: de aquí sale un proceso funcionando o no sale nada. No sustituye su ERP ni le pide cambiarlo —los agentes trabajan dentro de los sistemas que ya tiene—. Y no es una herramienta que se le entrega para que la mantenga su equipo: la operamos nosotros y respondemos de que siga funcionando. Si quiere ver por dentro cómo se monta uno, está contado en piezas y montaje.
Si prefiere mirar antes de escribir
Hay catorce procesos explicados paso a paso, ocho tipos de operación con su indicador, ocho sectores con lo que suele doler en cada uno, y las plataformas que ya hemos construido. En el ShowRoom se puede traer un proceso y salir con el censo de sus horas sin pasar por aquí.