Su WhatsApp, a nombre de su empresa
Por el canal oficial: la cuenta, el número y los mensajes son de su empresa.
Verificable por usted.
de ICRONO · Agentes de IA nativa
No es usted quien se adapta al software: los agentes BBUHO entran en la capa operacional y de datos de su empresa y se adaptan a cómo trabaja.
Veamos por dónde empezarCada sector pierde el margen en un sitio distinto: busque el suyo.








Le contesta un agente de BBUHO con los procesos que encajan y cómo se mediría cada uno.
Abrir el Diagnóstico IADecide una persona; el seguimiento lo hace un agente.
El problema casi nunca es lo que su empresa no sabe: es lo que nadie llega a cerrar.
Ejemplo simulado de un proceso de compras: el agente detecta en un correo que una entrega se retrasa cuatro días, comprueba los tres pedidos de cliente afectados, avisa a comercial y a producción, envía la reclamación con la plantilla aprobada y cierra con la fecha nueva confirmada y registrada.
Dentro de las herramientas que su equipo ya usa. Nadie aprende otra pantalla.
Para cada acción, usted decide hasta dónde llega el agente.
Qué vio, qué criterio aplicó, qué hizo y quién lo autorizó.
Se entra por uno y se amplía cuando su indicador se ha movido.
De su visto bueno a funcionando en su operación.
Sin migraciones: el agente trabaja sobre su sistema de gestión. Las marcas son de sus titulares.
La autonomía la fija usted, y cada actuación queda registrada.
No le vamos a prometer un porcentaje de EBITDA.
La oferta sale antes y se sigue en plazo, y la rotura se ve antes de que la sufra el cliente.
La factura se cruza con el pedido y el albarán antes de pagarla, y se repone con la cobertura real.
No se trata de recortar plantilla: las horas de mando que se van en perseguir pasan al agente.
El porte que no cuadra, la avería o el defecto que vuelve: vistos al momento, cuestan una llamada y no un cliente.
La entrega se factura en cuanto vuelve firmada y el vencido se reclama el día que toca.
Las existencias y el saldo de clientes son capital circulante: se ven en el balance. En la cuenta de resultados aparecen a través del deterioro de existencias, dentro de aprovisionamientos; de las pérdidas por impago, dentro de otros gastos de explotación; y de los gastos financieros.
Si el indicador acordado no se mueve, no seguimos.
de 15 minutos a menos de 20 segundos
tiempo para emitir cada factura
−99 %
tiempo para preparar el informe mensual de cada división
−80 %
llamadas de clientes preguntando por su entrega, aproximadamente
de unos 29 a 25,7 l/100 km
consumo medio de la flota
Una empresa española de transporte de mercancías por carretera con 100 vehículos
de 1 mes a menos de 24 h
plazo medio de facturación
75 horas al mes
tiempo ahorrado solo en prever el personal
Un proyecto de software a medida: Meses de requisitos, desarrollo y pruebas
Un agente que se adapta a su proceso: Cuatro semanas
Su punto de partida, medido.
Qué espera su visto bueno.
Con los accesos que apruebe.
Tramo «Observa»: anota, sin ejecutar.
Por tramos.
Si el indicador se movió.
ICRONO adapta agentes de IA a los procesos de cada empresa, y lo que implanta lo mantiene funcionando y responde de ello.






























Por el canal oficial: la cuenta, el número y los mensajes son de su empresa.
Verificable por usted.
Dónde quedan y quién los trata, en el contrato antes de firmar, conforme al RGPD.
Alguien concreto que conoce su proceso, no un buzón donde atiende quien esté libre.
Lo que acaba en firma deja constancia de quién firmó, qué y cuándo.
Verificable por usted.
Si la suya no está, se responde en el diagnóstico.
No. Los agentes se adaptan a cómo trabaja hoy su empresa y actúan dentro de lo que ya usa: su ERP, su correo, WhatsApp y el teléfono. No hay migración ni un programa más que aprender. Si su sistema de gestión tiene alguna particularidad, se ve en el diagnóstico, antes de empezar.
Usted. Cada agente tiene un responsable en su empresa y un alcance escrito, y se entrega apagado: encenderlo es decisión suya. Empieza observando y, para cada acción, usted fija hasta dónde llega: si la propone y espera su visto bueno, si la ejecuta y le avisa o, en lo que usted decida, si la ejecuta solo. De cada actuación queda registro de qué vio, qué hizo y quién lo autorizó.
Antes de encender un agente se acuerda qué partida de su cuenta de resultados toca, con qué indicador se mide y cuál es su punto de partida, sacado de sus propios datos. Después se vuelve a medir con los mismos datos. Si el indicador acordado no se mueve, no seguimos.
Dónde quedan sus datos y quién interviene en su tratamiento consta por escrito en el contrato, antes de firmar. ICRONO actúa como encargado del tratamiento conforme al RGPD, y cada agente accede solo a lo que necesita su proceso, con los permisos que apruebe su empresa.
Responde ICRONO: si un proceso que hemos puesto en marcha se rompe un domingo, el teléfono es el nuestro. Cualquier proceso se puede detener o devolver a observación en el momento, y el registro dice qué pasó. Además, cuando un agente escribe a una persona, dice que es un sistema y de quién depende, como pide el Reglamento europeo de inteligencia artificial, que en España supervisa la AESIA.
Por un solo proceso: el que más le cuesta. El diagnóstico son dos sesiones y le deja el mapa del proceso, su indicador con la línea base y la partida de la cuenta de resultados que toca. Si sigue adelante, la puesta en marcha son cuatro semanas, y solo se pasa a otro proceso cuando el indicador se ha movido.