ICRONO / Soluciones / Agente de voz que atiende el teléfono

Un agente de voz que atiende el teléfono y transfiere con el caso ya montado

Un agente de voz de ICRONO atiende la llamada, identifica al interlocutor, consulta el dato real en el sistema de gestión de la empresa, resuelve lo que puede resolverse con ese dato y, cuando hace falta una persona, transfiere en caliente con el contexto ya recogido, de modo que quien coge el teléfono no empieza de cero. Está funcionando hoy en un proyecto real, integrado con el sistema de gestión del cliente por interfaz documentada.

Para quién es

Empresas donde el teléfono sigue siendo el canal principal y una parte grande de las llamadas son la misma pregunta: dónde está mi pedido, a qué hora abren, qué queda pendiente de mi expediente, cuándo llega el técnico. Se nota más cuando quien contesta hace además otra cosa —atender el mostrador, preparar pedidos, pasar consulta— y cada llamada le corta el trabajo de fondo.

El problema, tal como suele contarse

«El teléfono no da abasto, y nueve de cada diez llamadas son para preguntar lo mismo. Pero la décima es importante y no puedes dejar de cogerlo.»
«Cuando por fin pasan la llamada, el cliente tiene que volver a contarlo todo desde el principio. Eso es lo que le enfada, no la espera.»

Una llamada no cuesta lo que dura. Cuesta lo que interrumpe: la persona que la coge estaba haciendo otra cosa, y volver a coger el hilo lleva más tiempo que la propia llamada. Por eso las empresas que dependen del teléfono acaban poniendo a alguien solo a cogerlo, que es la forma más cara de contestar preguntas que ya tienen respuesta en el sistema.

Y las soluciones habituales empeoran la experiencia en vez de mejorarla. Un menú de opciones obliga al que llama a adivinar en qué cajón está su problema. Un contestador traslada el trabajo a después. Y ninguno de los dos sabe quién está llamando ni puede mirar su pedido.

Por qué no basta con un menú de opciones ni con un contestador

Porque el problema no es encaminar la llamada: es contestarla. Un menú reparte llamadas entre extensiones, pero no sabe que quien llama es el cliente 4.812, que su pedido salió ayer y que va a preguntar por eso. Un agente de voz sí, porque está conectado al sistema donde vive ese dato. La diferencia se nota en la única métrica que importa aquí: cuántas llamadas se terminan sin que nadie del equipo tenga que intervenir.

Qué hace, concretamente

Atiende y entiende

Descuelga y escucha lo que la persona quiere, dicho a su manera, sin menús ni palabras clave que haya que acertar.

Identifica a quién tiene al teléfono

Cruza el número, o lo que la persona dice, con los datos de su sistema, para saber de qué cliente, expediente o pedido se está hablando.

Consulta el dato real

No contesta de memoria ni con una respuesta preparada: mira en el sistema de gestión y dice lo que hay en ese momento.

Resuelve lo que se puede resolver

Estado de un pedido, horarios, condiciones, qué documentación falta, cuándo está prevista una entrega o una visita.

Transfiere en caliente

Cuando hace falta una persona, le pasa la llamada con el caso ya montado: quién llama, por qué y qué se ha comprobado. El cliente no repite nada.

Deja registro de cada llamada

Qué se preguntó, qué consultó el agente, qué contestó y a quién se transfirió. Es lo que permite ver qué se pregunta más y arreglarlo de raíz.

Lo que se queda en personas. La llamada difícil, la reclamación que hay que calmar, la negociación y cualquier decisión que cueste dinero. El agente no las disimula: las pasa antes, con el contexto recogido, para que su equipo empiece la conversación sabiendo de qué va.

Con qué piezas está montada

Esto no se programa de cero para cada empresa. Se monta con piezas que ya están construidas y funcionando, y lo único que se escribe nuevo es la conexión con sus sistemas, el criterio de su casa y los límites de lo que puede hacer solo. Es lo que explica el plazo.

  • Voz: convierte la conversación en información estructurada y devuelve la respuesta hablada.
  • Conexión al sistema de gestión: lee el dato real —pedido, expediente, reserva, cita— en el sistema que la empresa ya tiene.
  • Memoria documental: responde lo que dice la documentación de la casa cuando la pregunta no es un dato sino una condición.
  • Motor de criterio: decide qué contesta solo, qué transfiere y qué escala siempre, según la regla escrita por la empresa.
  • Identidad y permisos: el agente entra al sistema con usuario propio y permisos de solo lectura sobre lo que se le autorice.
  • Registro de actuación: de cada llamada queda qué vio, qué criterio aplicó y qué hizo.

El catálogo entero y los ocho pasos del montaje están en cómo se construye un agente.

Con qué sistemas se conecta

  • El sistema de gestión de la empresa, por su interfaz documentada
  • Cuando el proveedor del sistema exige lista blanca, se conecta a través de una pasarela con dirección IP autorizada
  • La telefonía que la empresa ya tiene: no se sustituye la centralita
  • Agenda o planificación, si las preguntas son de citas o visitas
  • Correo y WhatsApp Business (API oficial), para mandar por escrito lo que se acuerda en la llamada

No se sustituye ningún sistema ni se migra nada. El alcance de cada conexión se cierra en el diagnóstico, porque depende de la versión y de la configuración de cada casa; allí se le dice por escrito qué parte está ya construida y qué parte se configura para usted.

Cómo se mide

IndicadorCómo se mide
Llamadas atendidasPorcentaje sobre las llamadas entrantes, incluidas las que hoy se pierden fuera de hora punta.
Llamadas resueltas sin intervención humanaPorcentaje que termina sin transferir, sobre el total atendido por el agente.
Tiempo de espera medioSegundos desde que entra la llamada hasta que alguien —agente o persona— contesta.

La línea base se mide en el diagnóstico, con sus datos y antes de tocar nada. Si el indicador acordado no se mueve, no se sigue.

Qué cambia en el día a día

Deja de haber una persona cuyo trabajo real es coger el teléfono. Las llamadas repetidas se contestan solas y con el dato bueno, y las que llegan a una persona llegan ya explicadas. Y aparece algo que antes no existía: el registro de qué se pregunta por teléfono, que casi siempre señala un fallo de información en otro sitio.

Preguntas frecuentes

¿Esto sustituye a mi centralita?

No. La centralita, la numeración y el operador siguen siendo los suyos. El agente se pone delante para atender lo que puede atender y transferir el resto; si un día se apaga, las llamadas siguen entrando como hoy.

¿Se nota que no es una persona?

Se dice desde el principio: quien llama sabe que habla con un asistente automático y que puede pedir que le pase con alguien cuando quiera. Disimularlo sale mal y además es lo que exige la normativa europea de IA.

¿Qué pasa si no entiende lo que le piden?

Transfiere. La regla que gobierna eso la escribe usted: a partir de cuántos intentos, en qué asuntos nunca lo intenta y a quién pasa cada tipo de llamada.

¿Puede hacer algo más que consultar?

Puede, si usted lo autoriza y se escribe el criterio: confirmar una cita, dejar registrada una incidencia, mandar por escrito lo que se ha hablado. Arranca siempre en solo lectura y sube de tramo cuando lo que hace coincide con lo que haría su equipo.

¿Con qué sistemas funciona?

Con el que usted ya tenga, si tiene una interfaz documentada. Cuando el proveedor exige lista blanca de direcciones IP, nos conectamos por una pasarela con IP autorizada: es algo que ya hemos hecho y por eso lo contamos.

Cuéntenos su caso y le decimos qué parte ya está construida.

El diagnóstico es gratuito, son dos sesiones y sale con el mapa de piezas de su proceso: cuánto es montaje, cuánto es criterio suyo y cuánto es desarrollo nuevo. Si no compensa, se lo decimos.

Veamos dónde se van las horas